En La Cacerola de Barro elaboramos cazuelas de barro a mano siguiendo la tradición alfarera de Salvatierra de los Barros, una de las cunas de la cerámica artesana en Extremadura. Cada pieza se modela con arcilla local, se seca al sol y se cuece en horno tradicional para obtener una cazuela resistente, porosa y con esa capacidad única de repartir el calor de forma uniforme que pide la cocina lenta.
Cazuelas de barro para todo tipo de cocinas
Nuestras cazuelas son aptas para horno tradicional, gas, fuego de leña y vitrocerámica. Para cocina de inducción ofrecemos también difusores de calor compatibles, de manera que puedas seguir cocinando guisos, cocidos, arroces, gazpachos calientes y reposterías en barro sin renunciar a la tecnología moderna.
Por qué cocinar en barro
La cazuela de barro acumula y libera el calor poco a poco. Ese ritmo es justo el que necesitan los guisos de cuchara, las legumbres y los estofados para desarrollar sabor sin perder nutrientes. Además, el barro no transmite sabores ni aromas extraños y, si se cuida bien, una cazuela puede acompañarte décadas en la cocina.
Cómo curar una cazuela de barro nueva
Antes del primer uso conviene curarla: sumérgela en agua entre 12 y 24 horas, sécala bien y frota un diente de ajo por el interior. Después caliéntala muy despacio con un poco de agua, leche o caldo durante 30 minutos. Tienes el procedimiento completo en nuestra guía de curado.
Tamaños y formas disponibles
Encontrarás cazuelas planas, hondas, individuales, familiares y de gran formato para reuniones. Todas son artesanales y hechas a mano: pequeñas variaciones de tono o forma son señal de autenticidad, no un defecto.
Echa también un vistazo a nuestras ollas de barro y a las recetas tradicionales que puedes preparar con cada pieza.